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lunes, 2 de noviembre de 2026

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Gafas de eclipse ISO 12312-2: cómo mirar sin riesgo

Respuesta cortaPara mirar el Sol durante un eclipse parcial o anular hacen falta gafas de eclipse que cumplan la norma ISO 12312-2, o un visor equivalente. Solo durante la totalidad, con el Sol totalmente cubierto, se pueden quitar.

Ilustración en cianotipo de unas gafas de cartón para observar el Sol, sin personas.

Esta página resume lo que dicen el Instituto Geográfico Nacional (IGN), la NASA y la American Astronomical Society (AAS). No añade criterios propios sobre seguridad ocular: donde una fuente no cubre algo, lo decimos.

Qué es la norma ISO 12312-2

ISO 12312-2 es la norma internacional para los filtros de observación directa del Sol. La NASA indica que los visores solares de mano deben cumplir esa norma, y que no avala ninguna marca concreta (NASA). La AAS la describe como la norma «para filtros de observación directa del Sol» y precisa que no se aplica a los filtros solares para instrumentos ópticos (AAS).

El IGN explica por qué un filtro así no se improvisa: debe reducir la radiación visible del Sol como mínimo en un factor 30.000, hasta un brillo comparable al de un cuarto creciente lunar, y además filtrar bien el infrarrojo y el ultravioleta (IGN).

Cómo reconocer unas gafas válidas

Ninguna de estas comprobaciones sustituye a las otras. Se resumen a partir de la guía de salud ocular del Trío de Eclipses (FECYT), de la NASA y de la AAS:

  • Marcado de la norma. Busca «EN ISO 12312-2:2015» en las gafas, el embalaje o las instrucciones. La guía del Trío de Eclipses señala que si solo figura ISO 12312-1, no son aptas para mirar el Sol.
  • Fabricante identificable. Debe aparecer el nombre del fabricante, con advertencias de uso seguro y, si procede, fecha de caducidad (FECYT). La AAS aconseja comprar directamente a fabricantes conocidos o a distribuidores que ellos mismos identifiquen públicamente, y desconfiar de lo que aparezca en anuncios o resultados de búsqueda (AAS). Si no puedes rastrear las gafas hasta un fabricante, la AAS no las da por buenas.
  • Marcado CE. En la Unión Europea, según la misma guía, debe estar respaldado por ensayos de laboratorio; sin ellos, el marcado CE impreso no es válido.
  • Integridad física. Revísalas a contraluz antes de cada uso. La NASA y la AAS piden desechar las gafas rayadas, perforadas, rotas o dañadas; el IGN añade que no deben tener arañazos, perforaciones, roturas ni dobleces y que conviene probarlas antes mirando una bombilla de incandescencia (IGN).
  • Antigüedad. La AAS indica que pueden reutilizarse si tienen menos de 10 años, están certificadas según ISO 12312-2 y no están dañadas (AAS).

No damos marcas ni tiendas. El IGN menciona que comercializa unas gafas certificadas a través del CNIG; esa es una indicación de la fuente, no una recomendación nuestra.

Qué no sirve

La lista de las fuentes es corta y coincidente:

  • Gafas de sol normales, «por oscuras que sean» (NASA; AAS).
  • Radiografías, cristales ahumados, CD, disquetes, películas veladas y filtros baratos para prismáticos y telescopios (IGN). La guía del Trío de Eclipses los resume así: olvídate de las gafas de sol normales, los cristales ahumados, las radiografías o los CD antiguos.
  • Filtros que se enroscan en un ocular: la AAS los califica de peligrosos y pide descartarlos.
  • Gafas de eclipse usadas con cualquier instrumento óptico (véase más abajo).

Sobre el vidrio de soldador, el IGN reconoce que de los filtros caseros los de grado 12 a 14 son «lo único razonable», aunque con una calidad óptica que puede ser deficiente. Lo trata como excepción, no como alternativa a las gafas certificadas, y esta página no lo recomienda.

Niños

La NASA y la AAS piden que un adulto supervise siempre a los niños que usen visores solares. La guía del Trío de Eclipses va más lejos: con un niño con gafas, recomienda la supervisión e incluso la sujeción por un adulto. El IGN advierte del riesgo concreto: que un niño, con total ingenuidad, se aparte el filtro para echar un vistazo al Sol.

Métodos indirectos: proyección con un agujero pequeño

El IGN insiste en que no hay nada tan seguro como proyectar la imagen del Sol. El método más simple usa dos cartulinas opacas: una con un agujero pequeño y otra como pantalla, a varios palmos, de espaldas al Sol (IGN). La NASA describe lo mismo con un agujero en una ficha: se mira la imagen proyectada, con el Sol a la espalda, y nunca el Sol a través del agujero (NASA). Un agujero más grande da una imagen más luminosa pero más borrosa, y conviene probar varios tamaños.

El IGN también describe la proyección con prismáticos o un telescopio pequeño, pero advierte de peligros añadidos, como el calentamiento del aparato y que alguien mire por él. No la desarrollamos aquí.

Prismáticos, telescopios, cámaras y móviles

Mirar el Sol con instrumentos sin filtro causa, según la NASA, una lesión ocular grave de forma instantánea. El IGN lo compara con una lupa: prismáticos, cámaras, telescopios y similares concentran la luz.

  • El filtro solar debe ir delante del objetivo del instrumento, sujeto con firmeza (NASA; AAS).
  • Las gafas de eclipse no se usan detrás de un instrumento ni con él. La NASA lo dice expresamente para cámaras, prismáticos y telescopios, y la guía del Trío de Eclipses advierte de que no deben usarse detrás del ocular de un telescopio.
  • La NASA recomienda consultar con un astrónomo antes de usar un filtro solar con una cámara u otro dispositivo óptico, y la AAS reserva los filtros para instrumentos a observadores con experiencia.

Un móvil con cámara entra en esta regla. Para fotografiar, consulta la guía de fotografía de eclipses.

Cuándo se puede mirar sin protección

  • Nunca por el reloj. Las horas de las tablas son cálculos; el criterio es lo que ves a través de las gafas.
  • Fuera de la franja de totalidad, nunca. En un lugar con eclipse parcial no existe ese momento, aunque el oscurecimiento sea del 99 %: el IGN señala que el 1 % de la superficie del Sol restante basta para dañar la vista. Comprueba si estás dentro con la calculadora por municipio y consulta qué ocurre fuera de la franja.
  • En un eclipse anular, nunca. El anillo de Sol que queda es luz solar directa. Las gafas no se retiran en ningún momento (IGN; NASA). Es el caso del anular de 2028.

Si crees que te has dañado los ojos

La guía del Trío de Eclipses describe síntomas posibles tras mirar el Sol sin protección: visión borrosa, distorsión y un punto ciego central. Pueden tardar horas o días en aparecer, y que no duela no significa que no haya daño en la retina. El IGN advierte también de que el daño puede ser instantáneo e irreparable y de que la retina no avisa con dolor.

Ante cualquier sospecha, lo que corresponde es acudir a un profesional de la oftalmología. La AAS remite las dudas médicas a un profesional cualificado de la salud visual. Las fuentes consultadas no detallan ningún tratamiento ni protocolo, y esta página tampoco da consejos médicos.

Lo que esta página no cubre

No certifica ningún producto ni sustituye a las instrucciones del fabricante de tus gafas. No hemos probado gafas concretas. Si dudas de unas gafas, no las uses y proyecta la imagen del Sol con el método de las cartulinas.

Fuentes

Página redactada con ayuda de IA sobre datos calculados y fuentes públicas; no se basa en observación propia. Tablas generadas automáticamente desde las efemérides. Si ves un error, escríbenos; lo corregimos y lo anotamos.