Esta página resume lo que dicen el Instituto Geográfico Nacional (IGN), la NASA y la American Astronomical Society (AAS). No añade criterios propios sobre seguridad ocular: donde una fuente no cubre algo, lo decimos.
Qué es la norma ISO 12312-2
ISO 12312-2 es la norma internacional para los filtros de observación directa del Sol. La NASA indica que los visores solares de mano deben cumplir esa norma, y que no avala ninguna marca concreta (NASA). La AAS la describe como la norma «para filtros de observación directa del Sol» y precisa que no se aplica a los filtros solares para instrumentos ópticos (AAS).
El IGN explica por qué un filtro así no se improvisa: debe reducir la radiación visible del Sol como mínimo en un factor 30.000, hasta un brillo comparable al de un cuarto creciente lunar, y además filtrar bien el infrarrojo y el ultravioleta (IGN).
Cómo reconocer unas gafas válidas
Ninguna de estas comprobaciones sustituye a las otras. Se resumen a partir de la guía de salud ocular del Trío de Eclipses (FECYT), de la NASA y de la AAS:
- Marcado de la norma. Busca «EN ISO 12312-2:2015» en las gafas, el embalaje o las instrucciones. La guía del Trío de Eclipses señala que si solo figura ISO 12312-1, no son aptas para mirar el Sol.
- Fabricante identificable. Debe aparecer el nombre del fabricante, con advertencias de uso seguro y, si procede, fecha de caducidad (FECYT). La AAS aconseja comprar directamente a fabricantes conocidos o a distribuidores que ellos mismos identifiquen públicamente, y desconfiar de lo que aparezca en anuncios o resultados de búsqueda (AAS). Si no puedes rastrear las gafas hasta un fabricante, la AAS no las da por buenas.
- Marcado CE. En la Unión Europea, según la misma guía, debe estar respaldado por ensayos de laboratorio; sin ellos, el marcado CE impreso no es válido.
- Integridad física. Revísalas a contraluz antes de cada uso. La NASA y la AAS piden desechar las gafas rayadas, perforadas, rotas o dañadas; el IGN añade que no deben tener arañazos, perforaciones, roturas ni dobleces y que conviene probarlas antes mirando una bombilla de incandescencia (IGN).
- Antigüedad. La AAS indica que pueden reutilizarse si tienen menos de 10 años, están certificadas según ISO 12312-2 y no están dañadas (AAS).
No damos marcas ni tiendas. El IGN menciona que comercializa unas gafas certificadas a través del CNIG; esa es una indicación de la fuente, no una recomendación nuestra.
Qué no sirve
La lista de las fuentes es corta y coincidente:
- Gafas de sol normales, «por oscuras que sean» (NASA; AAS).
- Radiografías, cristales ahumados, CD, disquetes, películas veladas y filtros baratos para prismáticos y telescopios (IGN). La guía del Trío de Eclipses los resume así: olvídate de las gafas de sol normales, los cristales ahumados, las radiografías o los CD antiguos.
- Filtros que se enroscan en un ocular: la AAS los califica de peligrosos y pide descartarlos.
- Gafas de eclipse usadas con cualquier instrumento óptico (véase más abajo).
Sobre el vidrio de soldador, el IGN reconoce que de los filtros caseros los de grado 12 a 14 son «lo único razonable», aunque con una calidad óptica que puede ser deficiente. Lo trata como excepción, no como alternativa a las gafas certificadas, y esta página no lo recomienda.
Niños
La NASA y la AAS piden que un adulto supervise siempre a los niños que usen visores solares. La guía del Trío de Eclipses va más lejos: con un niño con gafas, recomienda la supervisión e incluso la sujeción por un adulto. El IGN advierte del riesgo concreto: que un niño, con total ingenuidad, se aparte el filtro para echar un vistazo al Sol.
Métodos indirectos: proyección con un agujero pequeño
El IGN insiste en que no hay nada tan seguro como proyectar la imagen del Sol. El método más simple usa dos cartulinas opacas: una con un agujero pequeño y otra como pantalla, a varios palmos, de espaldas al Sol (IGN). La NASA describe lo mismo con un agujero en una ficha: se mira la imagen proyectada, con el Sol a la espalda, y nunca el Sol a través del agujero (NASA). Un agujero más grande da una imagen más luminosa pero más borrosa, y conviene probar varios tamaños.
El IGN también describe la proyección con prismáticos o un telescopio pequeño, pero advierte de peligros añadidos, como el calentamiento del aparato y que alguien mire por él. No la desarrollamos aquí.
Prismáticos, telescopios, cámaras y móviles
Mirar el Sol con instrumentos sin filtro causa, según la NASA, una lesión ocular grave de forma instantánea. El IGN lo compara con una lupa: prismáticos, cámaras, telescopios y similares concentran la luz.
- El filtro solar debe ir delante del objetivo del instrumento, sujeto con firmeza (NASA; AAS).
- Las gafas de eclipse no se usan detrás de un instrumento ni con él. La NASA lo dice expresamente para cámaras, prismáticos y telescopios, y la guía del Trío de Eclipses advierte de que no deben usarse detrás del ocular de un telescopio.
- La NASA recomienda consultar con un astrónomo antes de usar un filtro solar con una cámara u otro dispositivo óptico, y la AAS reserva los filtros para instrumentos a observadores con experiencia.
Un móvil con cámara entra en esta regla. Para fotografiar, consulta la guía de fotografía de eclipses.
Cuándo se puede mirar sin protección
- Nunca por el reloj. Las horas de las tablas son cálculos; el criterio es lo que ves a través de las gafas.
- Fuera de la franja de totalidad, nunca. En un lugar con eclipse parcial no existe ese momento, aunque el oscurecimiento sea del 99 %: el IGN señala que el 1 % de la superficie del Sol restante basta para dañar la vista. Comprueba si estás dentro con la calculadora por municipio y consulta qué ocurre fuera de la franja.
- En un eclipse anular, nunca. El anillo de Sol que queda es luz solar directa. Las gafas no se retiran en ningún momento (IGN; NASA). Es el caso del anular de 2028.
Si crees que te has dañado los ojos
La guía del Trío de Eclipses describe síntomas posibles tras mirar el Sol sin protección: visión borrosa, distorsión y un punto ciego central. Pueden tardar horas o días en aparecer, y que no duela no significa que no haya daño en la retina. El IGN advierte también de que el daño puede ser instantáneo e irreparable y de que la retina no avisa con dolor.
Ante cualquier sospecha, lo que corresponde es acudir a un profesional de la oftalmología. La AAS remite las dudas médicas a un profesional cualificado de la salud visual. Las fuentes consultadas no detallan ningún tratamiento ni protocolo, y esta página tampoco da consejos médicos.
Lo que esta página no cubre
No certifica ningún producto ni sustituye a las instrucciones del fabricante de tus gafas. No hemos probado gafas concretas. Si dudas de unas gafas, no las uses y proyecta la imagen del Sol con el método de las cartulinas.
Fuentes
Página redactada con ayuda de IA sobre datos calculados y fuentes públicas; no se basa en observación propia. Tablas generadas automáticamente desde las efemérides. Si ves un error, escríbenos; lo corregimos y lo anotamos.
